Especial Halloween: Los principales miedos empresariales

¿A qué temen las empresas?

Desde CIS21 os deseamos feliz Halloween, y para celebrarlo os traemos un post que está muy relacionado con la temática de esta festividad: el miedo.

El temor al fracaso es algo inherente en las personas y más aún en los empresarios, ya que cada día se juegan el futuro de su negocio. Pero, aunque ese sentimiento sea algo normal, puede acarrear consecuencias perjudiciales para la organización. Por ese motivo es tan importante identificarlo y controlarlo.

Identifica tus miedos y ponles solución

  • Miedo al fracaso

    Es el miedo por excelencia de todo empresario y empleado. Esta frustración se puede manifestar con bloqueo, no cumplir plazos en la entrega de proyectos, la autocrítica, pensamientos negativos…

    Solución

    Fracasar no es el fin del mundo. Hay que tener en cuenta siempre esa premisa. De hecho, fallar sirve para aprender. Si acudes al trabajo con ese pensamiento, irás más despejado, más motivado y por supuesto, sin miedo.

  • Miedo a fallar a las personas de confianza

    Esta aprensión es una de las más extendidas en el mundo de los negocios. Por un lado, el director siempre tendrá miedo a fallar a sus empleados y a sus compañeros, ya que tiene la presión de que todo salga bien. Por otro, el trabajador teme decepcionar a su jefe, quién ha confiado en él para formar parte de su equipo. Uno de los síntomas de este miedo es la vergüenza a preguntar o a pedir ayuda.

    Solución

    Apóyate en esas personas de confianza. Si tienes miedo, habla con ellas. Expón tus miedos y tus incertidumbres. Seguro que alguna de ellas puede ayudarte. Además, si la empresa está pasando por un mal momento, no hay nada mejor que la sinceridad y el compañerismo. Todo tiene solución, sólo hay que encontrarla.

  • Miedo a delegar

    Este temor va de la mano de los jefes o responsables de áreas en la mayoría de los casos.  Muchas veces no son capaces de delegar parte de sus obligaciones, aunque no puedan con todo. Esto sucede, en parte, por miedo a que el resultado del encargo salga mal y, en parte, por “el qué dirán”. Este miedo es muy fácil de detectar, ya que quien lo sufre suele trabajar más horas de las que le corresponden y tiene un lema por excelencia: “Yo puedo con todo“.

    Solución

    Que una persona lo haga diferente a ti, no significa que lo haga mal. Hay que aprender que no todo es blanco o negro. Existen numerosas formas de hacer las cosas bien y, muchas veces, debemos aceptar que no sólo nuestro método es el válido. Además, no debemos sentirnos mal por pedir ayuda. Probablemente, el trabajo saldrá mejor si tienes un refuerzo.

  • Miedo a lo desconocido

    El famoso miedo que impide innovar a la gran mayoría de empresarios. La zona de confort es cómoda, segura, fácil y conocida. Salir de ella supone terror para muchas personas. Un claro ejemplo es llevar a cabo la digitalización, un proceso necesario que todavía muchas empresas no se han atrevido a implantar. Otro ejemplo es tener presencia online. Actualmente,para un negocio es crucial tener una web, un blog, perfiles en redes sociales…

    Solución

    ¡Atrévete! Salir de la zona de confort es difícil en todos los aspectos de la vida. Lo cómodo es quedarse en lo conocido, porque crees que es seguro, pero estás equivocado. Quien no arriesga, no gana. En esta sociedad es importante adaptarse a los cambios, por que éstos no tienen por qué ser malos. Sólo se irá el miedo dando un paso adelante.

  • Miedo a perder dinero

    Este es un miedo razonable, pero no por ello se debe dejar de invertir en la empresa. Gran parte de las entidades tienen ideas brillantes para dar a conocerse o para aumentar su lista de cientes, pero no lo llevan a cabo por si se agota el dinero.

    Solución

    Haz un buen Plan de Marketing. Lo mejor es tener organizado tu año a todos los niveles, incluido el económico. De esta manera, contarás con un presupuesto adecuado para todas las acciones que vayas a realizar. Sino sabes cómo empezar a elaborar una estrategia, lee nuestro artículo ” ¿Por qué crear un Plan de Marketing?“.

  • Miedo a no conseguir clientes

    Es habitual que un empresario se pregunte… ¿y si me quedo sin clientes? La respuesta da pavor sólo con pensarla. Gran parte de las personas que tienen este miedo prefieren fidelizar a sus clientes, que por una parte no está mal, pero no buscan nuevas oportunidades.

    Solución

    Para este punto, la mejor solución es elaborar también un Plan de Marketing, en el cuál tendrán que figurar diferentes acciones a realizar a lo largo del año para conseguir nuevos clientes. Está bien centrarse en los que ya tenemos, pero no podemos dejar de buscar nuevas ocasiones para expandir el negocio. Si organizas bien a tu empresa, podrás hacer las dos cosas a la vez.

  • Miedo a no saber diferenciarse de la competencia

    ¿Y si los clientes prefieren a otro? ¿Y si no soy lo suficientemente bueno para ellos? Aunque parezcan preguntas de relación de pareja, muchos directores de diferentes entidades se las plantean cada mañana. Normalmente, este miedo se demuestra con inseguridad, con planes de marketing poco estratégicos o incluso con actos repetitivos.

    Solución

    Crea una buena imagen de marca, única y diferencial. Tener un logotipo bien estudiado o unos colores corporativos harán de tu empresa una entidad más fiable y exclusiva. Además, es necesario tener bien definidos la misión, la visión y los valores de la empresa.

  • Miedo a perder a tus empleados

    Otra pesadilla que sufren los empresarios es llegar a la oficina y encontrarse con la carta de dimisión de alguno de sus trabajadores. Este miedo puede acarrear consecuencias muy negativas para los empleados, como la sobrecarga de trabajo o la insuficiencia del mismo (ambas para evitar que se vaya el subalterno), inseguridad a la hora de ordenar o dirigir, poca admisión de sugerencias…

    Solución

    Pon los pies en la tierra. Dirigir no es fácil, pero existen muchas opciones para que tus empleados se encuentren a gusto en el trabajo, hasta en épocas difíciles. La comunicación interna es tu gran aliada. Crea un ambiente agradable, fomenta el compañerismo y escucha las sugerencias de tus trabajadores (por ejemplo, con un buzón de sugerencias). Haz sentir a tus subordinados parte de la empresa y ellos lucharán por ella.

  • Miedo a ser despedidos

    ¿Y si me quedo sin trabajo? ¿Cómo pagaré mis facturas? ¿Cómo saldré adelante? Este es el terror de prácticamente todos los trabajadores y puede acarrear poca productividad en el trabajo, escasa capacidad de concentración, ansiedad e incluso depresión.

    Solución

    Respira hondo y relájate. Céntrate en tu trabajo y en hacerlo lo mejor posible. Muchas veces las personas nos presionamos demasiado y acabamos creyendo que hacemos mal nuestro trabajo. En vez de preguntarte que podría pasar en un futuro, cuestiónate que estás haciendo en el presente. ¿Estás contento con tu trabajo? ¿Haces lo que puedes? ¿En qué podrías mejorar?

    Si todos los días te esfuerzas en tu trabajo y das lo mejor de ti, lo más probable es que lo estés haciendo bien. No seas tan duro contigo mismo y cree en tus capacidades. De todas formas,  si de verdad piensas que tu jefe no está del todo contento contigo, acude a preguntarle. Puede que estés sufriendo sin ningún motivo. Además, mostrarás interés y podrás pedirle ayuda en caso de necesitarla.

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